, , ,

#SaudiCables: Cómo Arabia Saudí controla los mass media

Por Cristina Casabón

El pasado viernes WikiLeaks comenzó a filtrar documentos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, más de 60.000 documentos clasificados que se han publicado en su web bajo el nombre de “The Saudi Cables”. El equipo de Julian Assange dice que dará a conocer a más de medio millón de documentos en varios lotes durante esta semana, proporcionando las claves de cómo KSA ha gestionado sus alianzas y consolidado su posición como superpotencia regional en Oriente Medio.

Influir en los medios de comunicación y las mentes de la región es uno de los objetivos principales del régimen. Para Arabia Saudita tal control es de suma importancia, ya que la influencia política y económica de Riad – y la propia supervivencia de la familia real – depende de la imagen del país en el escenario internacional. La “neutralización” y “contención” de periodistas y medios son términos frecuentemente utilizados en los cables, y hacen referencia a la compra de su silencio, la no publicación de información comprometedora o negativa.

Según este informe, las operaciones de “neutralizar” y “contener” pasan por la compra de cientos o miles de suscripciones de publicaciones específicas. A continuación, se espera que estas publicaciones devuelvan el favor al convertirse en “voceros” de la propaganda del Reino. En este sentido, uno de los documentos con la lista de las suscripciones que necesitan renovación antes del 1 de enero del 2010 muestra la aprobación, por parte del Ministerio de Cultura e Información, de grandes sumas de dinero para varios medios de comunicación en Jordania, Líbano, Omán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Mauritania.

Los Cables saudíes están repletos de ejemplos de sobornos, detalles de las cifras y las formas de pago para estos fines. Las cantidades destinadas oscilan entre los 500 y los 33.000 dólares en el documento anteriormente mencionado, pero también se conceden millones, como en el caso del canal de televisión libanesa de derechas MTV. En un documento marcado como “Top Secret”, el director de MTV pide al ministerio una suma de 20 millones, y después de considerar esta suma, el documento aconseja que “solamente” se destinarán cinco millones a este canal.

Los documentos incluyen varias referencias a los medios de comunicación “hostiles”. Cuando estas tácticas de chantaje no funcionan, “el Reino pasa a la confrontación”, como se puede apreciar en el caso de la red de noticias Al-Alam, donde el gobierno saudí intentó debilitar la señal de emisión por satélite. 

El informe de Assange también revela que el gobierno emplea un enfoque diferente para la contención de sus propios medios de comunicación nacionales. El enfoque de Arabia Saudí a los medios de comunicación bajo su control, y los duros castigos para los que no retratan una visión de color de rosa de la familia real y del reino se reflejan en las propias leyes. Como indica este informe, “un gesto de la mano real es todo lo que se requiere para amansar a los medios de comunicación controlados por el Estado”.

En cuanto a las revueltas árabes de 2011, se muestra preocupación ante el hecho de que después de la caída de Mubarak, la cobertura de los medios de comunicación de Egipto fuese “impulsada por la opinión pública en lugar de conducir a la opinión pública”. El Ministerio resolvió “dar apoyo financiero” a los medios influyentes en Túnez, lo cual explica parte del recorte de libertad de prensa en este país.

WikiLeaks también ha revelado la secreta influencia de Arabia Saudita en los medios de comunicación árabes y grupos religiosos islámicos en Australia y Canadá.

En respuesta a las fugas reportadas, el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí ha pedido a los ciudadanos que se abstengan de acceder a los documentos en nombre de la seguridad nacional: “Evitar el acceso a cualquier sitio web con el objetivo de acceder a documentos o información filtrada que pueden ser inciertos, con el objetivo de dañar la seguridad nacional.”

Screen Shot 2015-06-21 at 17.27.39

La Oficina de Investigación y Acusación Pública, mientras tanto, ha advertido a los ciudadanos saudíes que “pueden ser castigados con penas de prisión de hasta 20 años si comparten el contenido de los cables.”

Screen Shot 2015-06-21 at 18.38.41

Durante los últimos 40 años el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino ha estado en manos de un hombre: Saud al Faisal bin Abdulaziz, un miembro de la familia real saudí. El final de su cargo coincidió con la sucesión real tras la muerte del rey Abdullah en enero de 2015.

Los Cables saudíes proporcionan información clave sobre las operaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores y las comunicaciones entre las embajadas del reino en todo el mundo. La publicación incluye informes “Top Secret” de otras instituciones del Estado saudí, entre ellos el Ministerio del Interior y de Inteligencia General de Servicios del Reino. 

WikiLeaks no ha revelado de dónde ha obtenido los documentos, pero se refirió en un comunicado de prensa a una declaración de Riad en mayo sobre un ciberataque más tarde reivindicado por un grupo autodenominado Ejército Cibernético Yemen.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir