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Punto y aparte en Líbano. Resultado de las investigaciones de la muerte del cabo Soria

Llegada de Felipe VI a la Base Miguel de Cervantes en Líbano el pasado 8 de abril. Fuente: Ministerio de Defensa de España.

Llegada de Felipe VI a la Base Miguel de Cervantes en Líbano el pasado 8 de abril. Fuente: Ministerio de Defensa de España.

 

Por Verónica Sánchez Moreno

El cabo Francisco José Soria Toledo falleció por el impacto directo en su posición de un proyectil de artillería israelí de 155mm lanzado desde una batería a unos 16 km de distancia, que pretendía alcanzar localizaciones de Hezbolá situadas a 500 metros tras la posición 4-28 en la que se encontraba el militar español. Así lo afirmó el ministro de Defensa, Pedro Morenés, en una comparecencia celebrada ayer en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados a petición propia, para explicar las circunstancias de la muerte de este miembro de la misión de Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL).

Morenés aseguró ayer que las tres investigaciones realizadas para aclarar lo que sucedió el día 28 de enero, la realizada por Naciones Unidas, la llevada a cabo por las autoridades españolas y la conjunta hispano-israelí, arroja la misma conclusión: fue un error. “Al abrir fuego desde esa batería”, explicaba el titular de Defensa,  “se cometieron varios errores, primero se asumió un riesgo excesivo al considerar como distancia de seguridad menos de 500m con respecto al objetivo. No solo el proyectil del impacto sino que al menos otros ocho disparos registrados se desvían, ya que los artilleros israelíes no disponían de ningún modo o método de observación de los impactos y por tanto carecían de la posibilidad de efectuar la corrección de tiro. La planificación de tiro no tiene en cuenta el alzado de las instalaciones de UNIFIL, solo la planta, por lo que se omite la existencia de un obstáculo de 10m de altura en plena línea de tiro. Carecen de boletín meteorológico por lo que no pueden tener en cuenta con exactitud los márgenes de error producidos por el viento que soplaba en esos momentos entre 30 y 45 kilómetros por hora, esta fuerza de viento puede provocar variaciones en el tiro de más de 300 metros y se tira al máximo alcance del arma aumentando la probabilidad de error en el disparo”.

Israel respondía al un ataque de Hezbolá que había matado a dos oficiales de su ejército esa misma mañana. Así pues, según lo explicado ayer por el ministro, abría fuego desde varias posiciones para tratar de aislar la zona obligando a Hezbolá a replegarse o al menos cegando su operativo con munición fumígera para evitar que pudiera realizar nuevas acciones ofensivas y proceder así a evacuar sus bajas con el mínimo riesgo. Por tanto, afirma Morenés, “no había ningún tipo de intencionalidad de las Fuerzas de Defensa israelíes siendo su acción de respuesta y protección ante los ataques de Hezbolá”.

No obstante, Israel ha reconocido su responsabilidad ya que “no adoptó las precauciones necesarias para evitar el daño”. Por eso, ha destacado Morenés, Israel ha aceptado pagar la indemnización respectiva a los familiares del fallecido cabo Soria, en este caso a su mujer y su hija recién nacida, a quién el militar español no llegó a conocer.

El ministro de Defensa ha destacado que es la primera vez que Israel acepta realizar un informe con otro país y que acepta pagar una indemnización por un incidente ocurrido con sus Fuerzas Armadas,y ha subrayado que, “en todo momento la interlocución ha sido muy buena y debo agradecer la total honestidad y transparencia de la investigación conjunta hispano israelí”.

Así pues, según la versión oficial explicada ayer por Morenés, el relato de los hechos queda de la siguiente forma: el miércoles 28 de enero en torno a las 11:25 hora local se produce un doble ataque de Hezbolá a fuerzas israelíes, inmediatamente después se llevan a cabo lanzamientos de misiles a territorio israelí desde las proximidades de la posición de la Blue Line asignada al destacamento español. A las 11:37h y tras tener conocimiento de estos incidentes, el contingente español reacciona activando el plan de protección de la fuerza “Blue Porcupine”, mediante el que todas las posiciones de UNIFIL adoptan las medidas oportunas para hacer frente a situaciones hostiles, disparos de artillería o lanzamiento de cohetes, este plan incluye la protección individual completa así como el refugio en búnkeres, asimismo se ocupan los puestos de observación por parte de los elementos de guardia para apoyar el repliegue de los compañeros de UNIFIL que todavía no hubieran alcanzado zonas seguras. Esta era la tarea del cabo Soria, apoyar y proteger a sus compañeros para lo que estaba situado en la torre sur de observación de la posición 4-28.

A las 11:39h las fuerzas israelíes piden a UNIFIL que permanezcan en sus posiciones seguras ya que tienen intención de responder a los ataques de Hezbolá, necesitan cobertura de artillería para proteger la evacuación al convoy israelí atacado. Un minuto después el contingente español recibe la comunicación de UNIFIL y a las 11:47h llegan las primeras noticias de fuego de artillería israelí. A las 11:56 se desencadenan las acciones de contrabatería con fuego de morteros y piezas de artillería, batiendo varias zonas localizadas en el área de despliegue de las topas españolas próximas a la Blue Line. Estas acciones se prolongan durante aproximadamente 30 minutos identificándose más de 30 disparos. Desde el lado libanés se contesta al fuego con lanzamiento de cohetes. Un poco antes de las 12:30h un proyectil de artillería de 155mm disparado desde una batería israelí situada a unos 16 km de distancia impacta directamente sobre la torre de observación donde se encuentra el cabo Soria. Casi simultáneamente en el entorno de la posición 4-28 se registran otros nueve impactos de proyectiles de artillería de 155mm así como de granada. Desde el primer momento se trata de atender al cabo Soria a la vez que se activa el procedimiento de evacuación y la célula de estabilización. Mientras, el fuego continua y se hace más intenso. La célula de estabilización se ve forzada a refugiarse tras certificar el fallecimiento del cabo Soria a las 13:20h, el fuego cruzado cesa a las 13:45h. Se contabilizan 118 proyectiles israelíes y 60 de Hezbolá pudiendo ser la cifra final ligeramente superior.

La investigación de esta muerte, la del cabo Soria, la decimotercera baja española en la misión UNIFIL que comenzó en 2006 arroja, según el ministro, varias enseñanzas, “por nuestra parte hemos comprobado que tanto el procedimiento de protección denominado Blue Porcupine como los protocolos de atención sanitaria de la célula de estabilización y de evacuación funcionan como deben. Por parte israelí la investigación les ha desvelado toda una cadena de errores que se han comprometido a subsanar”, para lograr “que una tragedia semejante no se vuelva a repetir”.

Durante su comparecencia ayer en la Comisión de Defensa los portavoces del resto de grupos parlamentarios acusaron al Gobierno español de ser demasiado laxo al pedir responsabilidades al israelí. “Ha sido una acción acción intolerable, negligente y temeraria sobre la cual hay que exigir desde el primer momento las más altas responsabilidades”, afirmaba el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Diego López Garrido, que subrayaba que “la impresión de la familia del cabo Soria es que la reacción del gobierno ha sido tibia”. Visiblemente molesto con estos reproches, Morenés afirmaba “hemos hecho exactamente lo que teníamos que hacer, que es exigir responsabilidades y el gobierno israelí ha respondido aceptándolas”. “Tengo claro que es mucho más una imprudencia que una intencionalidad y más en un país que nunca ha reconocido esta responsabilidad y mucho menos ha aceptado indemnizar a la víctima”, afirmó el ministro de Defensa que señaló que su máxima preocupación desde el primer momento ha sido “velar por que el presente y el futuro de la mujer y la hija del cabo Soria estén llenos de, al menos, las mismas expectativas que si él estuviera con ellas”.

También destacó la intervención de Vicente Ferrer, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Comisión de Defensa del Congreso, que subrayó que “Israel es responsable de un error imprudente de fatales consecuencias”. ¿Por qué disparan los israelíes?, preguntaba Ferrer, “porque han sido atacados y necesitan fuego de cobertura par intentar sacar a su gente”. “¿Por qué disparan cerca de la instalación de Naciones Unidas? Porque Hezbolá tiene la costumbre de instalar sus baterías de cohetes, con las que ataca a las unidades y territorio israelí, lo más cerca posible de las bases de Naciones Unidas. Porque Hezbolá usa los terrenos próximos a las instalaciones de Naciones Unidas para lanzar sus ataques, utilizando estas instalaciones como escudo humano para protegerse en sus ataques”.

“Estamos allí en misión militar y sabemos que existen riesgos”, afirmó Morenés. La muerte del cabo Soria es una prueba de ello. Con sus compañeros estuvo hace dos semanas Felipe VI, en la que ha sido su primera visita a una misión desde que fue proclamado Rey. Tras la misma, les mandaba el siguiente mensaje: “Deseo haga llegar al General Jefe de la Brigada Multinacional Este y a todo el personal de nuestro contingente en UNIFIL mi agradecimiento por la afectuosa acogida que recibí durante mi visita a la Base Miguel de Cervantes en Marjayoun el pasado día 8 de abril. Una vez más he podido comprobar que su alto grado de preparación y la efectividad de los procedimientos que han establecido contribuyen no solo al cumplimiento de sus objetivos operativos para la Paz, sino también a la propia seguridad de las Fuerzas de UNIFIL y al prestigio de España y de sus Fuerzas Armadas, reconocido por la cadena de Mando de Naciones Unidas”.

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