Palestina iza su bandera en la ONU. Pero, ¿cambia algo?

Por Guido Luppino

El pasado miércoles 30 de septiembre se izó por primera vez la bandera de Palestina en el edificio neoyorkino de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esto sucedió como resultado de la votación llevada a cabo el 10 de Septiembre, donde se permitió al Vaticano y Palestina izar sus respectivas banderas en los edificios de la ONU, ambos reconocidos como Estados observadores.

De igual manera Palestina sólo sigue siendo un miembro observador de la ONU, estatus que no les da verdadera peso relativo a los palestinos a la hora de tomar decisiones. Seguido de este acto, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, brindó un discurso hueco donde volvió a reclamar el pleno reconocimiento y adhesión del Estado palestino en las Naciones Unidas, pero sin ninguna propuesta concreta. 

El reconocimiento de Palestina como Estado observador de la ONU, en el año 2012, no ha modificado en absoluto la  vida de los habitantes y refugiados palestinos. 

Israel, principal responsable de la miserable situación de vida que sufren los palestinos, cuenta con la complicidad de grandes potencias y de la Organización de las Naciones Unidas. Por más que se avance, muy lentamente, en el reconocimiento del Estado palestino, nada cambia.

El Estado de Israel continúa con su meta de colonizar toda la tierra palestina, sin importar las consecuencias que esto conlleva, y el excesivo uso de la violencia sigue siendo el medio principal para lograrlo. Sin irnos muy lejos en el tiempo, hace un mes aproximadamente,  se vivió una fuerte represión durante varios días, por parte del Ejército israelí, en la mezquita de Al-Aqsa que representa el tercer lugar sagrado en importancia para los musulmanes.

Las Naciones Unidas se jactan de sus resoluciones, pero ni  la ONU ni las principales potencias mundiales hacen algo para que las mismas se cumplan. Repasemos brevemente algunos hechos que dejan claro lo mencionado.

En 1947 se decidió el plan de participación para la formación de dos Estados, Israel y Palestina. Un año después se declaró el Estado de Israel apropiándose más tierra de la acordada, y se continuó con la limpieza étnica sobre los palestinos, concepto utilizado por el historiados Ilan Pappé. En Abril de 1948 sucedió la recordada masacre del pueblo de Dir Yassin, donde Israel tomó el lugar expulsando y asesinando cientos de palestinos.  El 11 de Diciembre de ese mismo año, la ONU aprobó la Resolución 194 donde determina que se debe permitir el derecho de retorno a todos los refugiados palestinos. Al día de la fecha la misma no se cumple, ni nadie exige que se haga.

Con el conflicto bélico de 1967, la conocida “Guerra de los seis días”, Israel ocupó casi por completo la antigua Palestina del mandato británico, los Altos del Golán en Siria, y la península del Sinaí en Egipto. También ocupó por completo la ciudad de Jerusalén. Ante lo sucedido, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó una nueva resolución, esta vez la número 242, donde Israel debía, automáticamente, retirarse de los territorios ocupados. Nuevamente Israel no acató las resoluciones internacionales, sino que con los años se asentó cada vez más en los territorios ocupados. Sólo se retiro del Sinaí en 1982 tras hacer un acuerdo de paz con Egipto. De hecho en 1980 el parlamento israelí decretó una ley donde se declara a Jerusalén “completa y unida” como capital del Estado. Esta ley fue rechazada por la ONU, aunque vemos que de nada sirven las resoluciones ni el rechazo de las leyes israelíes ya que nadie obliga a que se cumplan, mientras los palestinos continúan viviendo a diario el genocidio perpetrado por Israel.

El Estado de Israel controla todo el perímetro de Gaza, salidas y entradas tanto aéreas como terrestres. Según leyes internacionales, esto se entiende como ocupación de un territorio. Ante estos hechos vemos nuevamente la pasividad por parte de Naciones Unidades; pasividad que muestra un aval latente con los distintos gobiernos israelíes a través de los años.

En la actualidad los palestinos sufren este tipo de abusos a diario, en un territorio totalmente fragmentado y manejado por Israel. Hablamos de fronteras militarizadas por el Ejército israelí, manipulación de recursos básicos como el agua, gas, combustible y electricidad, también las rutas, y la construcción de un muro en Cisjordania que separa las tierras palestinas de las israelíes. El muro se construyó en 2002 y rodea ciudades palestinas convirtiéndolas en guetos, donde los residentes están cercados por soldados de Israel. La ONU nuevamente rechaza estos actos, pero nada se hace internacionalmente para cambiarlos

El Primer Ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, al pronunciar su discurso en la ONU hizo referencia a las palabras de Abbas, mencionando que las mismas sólo eran una incitación a la violencia y a la destrucción de Oriente Medio. Parece imposible vislumbrar una solución mientras Israel perpetúe sus accionares colonizadoras. Por más que se intente conseguir un tímido reconocimiento de Palestina, ya sea nombrándolo Estado observador o izando su bandera en la ONU, no se ofrece una solución ni una verdadera intención de encontrarla. 

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