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Mauritania, un aliado español en el Sahel

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Es por todos conocida la importancia que concede España a la situación en el Sahel, como fuente de inestabilidad que afecta directamente a los países de la zona, a la Unión Europea y a la comunidad internacional en general y que se esfuerza en estabilizar con una destacada contribución militar. En el Sahel destaca el papel de aliado español de Mauritania, un país estratégicamente situado entre el Sahára Occidental, Argelia, Mali, Senegal y el Océano Atlántico.

Tanto es así que esta semana el ministro de Defensa español, Pedro Morenés, ha iniciado un viaje oficial por Mauritania y Marruecos con el objetivo de contribuir a la mejora de las relaciones bilaterales y estrechar los lazos de amistad y cooperación existentes con ambos países. El punto de partida de esta visita ha sido la capital mauritana, Nouakchott, donde Morenés fue recibido por su homólogo Diallo Mamadou Bathia para posteriormente visitar la Escuela Lingüística de Español de las Fuerzas Armadas de Mauritania, un centro de enseñanza de reciente creación que se enmarca dentro del Programa de Cooperación Internacional de Enseñanza Militar que lleva a cabo el Ministerio de Defensa de España.

Esta cooperación militar se prevé que sufra un incremento, como acordaron ambos países durante la reciente visita española a Mauritania. Tanto es así, que el segundo de los días de la visita, el martes 25 de noviembre, tras mantener reuniones con el presidente, Mohamed Ould Abdelazize y el primer ministro, Yahya Ould Hadmine; ambos ministros de Defensa, Morenés y Mamadou Bathia, insistieron en la importancia de profundizar en iniciativas como el 5+5 o el Diálogo Mediterráneo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) así como en aunar esfuerzos en la lucha común contra el terrorismo yihadista. Asimismo, el comunicado difundido por el Ministerio de Defensa español destaca que ambos titulares “incidieron en la necesidad de incrementar el intercambio de experiencias militares y de unidades para formarse conjuntamente”.

Un intercambio que no es nuevo para las fuerzas militares mauritanas ni para las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil españolas. Entre el 19 y el 28 de octubre el centro coordinador (RCC) del 802 Escuadrón de Fuerzas Aéreas españolas, dependiente del Servicio de Búsqueda y Salvamento (SAR) del Ejército del Aire impartió un curso sobre búsqueda y salvamento de aeronaves siniestradas a siete militares de la Fuerza Aérea Islámica de Mauritania y de la Aviación Civil de Senegal. Como informaba el periodista del diario ABC Esteban Villarejo, durante el último año, tal y como recoge la estrategia de cooperación militar del Ministerio de Defensa, “el Ejército español y el mauritano han compartido jornadas de adiestramiento en ambos territorios, siendo el “entrenamiento” en la zona desértica del país africano muy provechoso para las tropas españolas”. Sin ir más lejos, como parte de un intercambio, 41 militares mauritanos se entrenaron el pasado mes de septiembre en Fuerteventura, junto a una unidad del Regimiento de Infantería Ligera Soria 9 para adquirir una mejor preparación en escenarios desérticos, reforzar la seguridad de sus fronteras y combatir a los grupos terroristas yihadistas que se han instalado en la zona del Sahel. Y en las mismas capacidades se entrenó el grupo de militares españoles, la otra parte del intercambio, en Mauritania. Una colaboración que viene de lejos, ya que a finales de 2013 una unidad del Ejército de Tierra español compuesta por efectivos de la Brigada Canarias XVI recibieron el mismo entrenamiento en el desierto mauritano, mientras que los militares de este país hicieron lo propio en Fuerteventura.

También colaboran la Guardia Civil española y la Gendarmería Nacional mauritana, cuyos directores generales, Arsenio Fernández de Mesa y el general de brigada Soultane Ould Mohamed Saoud, respectivamente, firmaron el pasado mes de marzo un memorando de cooperación sobre control de la inmigración irregular y actividades ilícitas, que además recogía la creación del Proyecto “Cabo Blanco” que introdujo la creación de patrullas conjuntas tanto marítimas como terrestres para vigilar las aguas territoriales y la zona contigua de Mauritania, así como las fronteras.

Como recoge la web de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) las actividades de cooperación con Mauritania, un país de aproximadamente un millón de kilómetros cuadrados y tres millones de habitantes, que obtuvo la independencia de Francia en 1960, se remontan a 1995. Y, en la actualidad, siguen vigentes los compromisos adquiridos en la VI Comisión Mixta Hispano-Mauritana de 2007. “Sobre la base del objetivo global de reducción de la pobreza y teniendo en cuenta la elevada presencia de actores internacionales”, se informa en la AECID, se “está trabajando actualmente en las áreas de gobernanza democrática, desarrollo rural y lucha contra el hambre, salud y educación, aunque en este último sector se irá procediendo a una progresiva retirada”.

Por lo tanto, Mauritania es un país tanto de importancia para la seguridad de España como para sus empresarios, como muestra la visita de empresarios canarios a al país africano el pasado mes de mayo. Paulino Rivero, presidente del Gobierno canario, viajó al frente de esta expedición de casi cincuenta personas con el objetivo de obtener ventajas para el sector pesquero y mejorar la cooperación económica entre ambos países. Una cooperación más que relevante para ambos países en todos los ámbitos.

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