, , , ,

Las kurdas del YPJ, enemigas letales del Daesh

Cristina Casabón

El pasado viernes tuve la oportunidad de asistir a un desayuno de trabajo organizado por ECFR Madrid donde Cale Salih, Visiting Fellow de ECFR analizó las implicaciones regionales de la lucha kurda contra el grupo terrorista Daesh en Siria e Irak. En el debate-coloquio pudimos conversar acerca del rol de la mujer kurda y su importancia sobre el terreno.

Armadas con fusiles de asalto, las kurdas de las Unidades Femeninas de Protección (YPJ) luchan en el frente de batalla y mantienen intacta la ideología de este movimiento que se formó sobre los cimientos de la igualdad de género. Como explicaba Cale, “ocupan puestos de decisión y liderazgo en posiciones jerárquicas de igualdad e incluso superiores a las de otros hombres combatientes, un fenómeno inusual en el mundo musulmán”.

Las filas están formadas por chicas jóvenes (de entre 18 y 40 años), que cruzan las fronteras para reunirse con sus hermanas en la lucha contra el Estado Islámico. Cale acaba de regresar de un viaje al terreno en el sudeste de Turquía, y en un artículo para la BBC cuenta su encuentro con Hanifi Cam, un padre que asiste al entierro de su propia hija, de solo 24 años de edad, en el cementerio de Diyarbakir. “Gulsum era una kurda de Turquía, pero se entrenó con los militantes de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en las montañas de Qandil del Kurdistán iraquí, y murió en combate en Kobane”, cuenta Salih.

No agradeceremos lo suficiente a estas mujeres la liberación de Kobane. Alrededor del 40 por ciento de los combatientes kurdos que lucharon en la ciudad de Kobane en la frontera sirio-turca eran mujeres pertenecientes al YPJ. Esta brigada femenina ahora cuenta con unas 10.000 combatientes que lucharon junto a sus homólogos masculinos, las Unidades de Protección Popular (YPG), y los peshmerga del Kurdistán iraquí.

Kobane se había convertido en un verdadero bastión yihadista donde la población local sufría las atroces consecuencias. Desde el 16 de septiembre, esta batalla fue librada por los kurdos, pues Turquía mantenía prácticamente bloqueada la frontera. Los bombardeos de EEUU y Arabia Saudí también jugaron un papel importante a la hora de detener el avance yihadista. 

Más allá de los aspectos militares de la victoria contra el Daesh en Kobane, la del YPJ es una reivindicación para devolverles a las mujeres un lugar justo en la sociedades patriarcales de Oriente Medio y Norte de África. Abdullah Ocalam, líder del PKK, siempre ha defendido que la revolución del pueblo kurdo no es, no puede ser, sin la liberación de las mujeres.

Pese a ello, aún tienen que conquistar  derechos en su propio territorio. En la región autónoma del Kurdistán iraquí se practica la mutilación genital femenina, y en el Kurdistán turco perviven los crímenes de honor. No obstante, en las zonas kurdas del noreste de Siria gracias a un nuevo decreto las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres y se prohibe que las niñas se casen antes de la edad de 18 años. 

Las mujeres kurdas han luchado junto a los hombres durante muchos años en una guerra de guerrillas contra Turquía, en busca de la independencia en un territorio propio. El Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK) de Turquía y el Partido de la Unión Democrática (PYD) en Siria luchan por la independencia de Kurdistán y son por ello considerados como organización terrorista por Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea.

Esta nueva alianza entre EEUU y el YPJ/YPG (organizaciones “hermanas” del PKK) y algunas unidades de lo que queda del Ejército Libre Sirio (ELS) ha demostrado que juntos pueden conseguir victorias en el campo de batalla. En este sentido y de acuerdo con los dos analistas del caso kurdo en la BBC, la propia Cale Salih y Mutlu Civiroglu, tanto el YPJ como el YPG deben jugar un mayor rol en la estrategia internacional contra el EI, y “pueden ser un compañero crucial para Occidente.”

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir