, ,

Las Fuerzas Armadas españolas en la lucha contra el ébola

Por Verónica Sánchez Moreno

No se contagió nadie. El pasado día 12 de octubre, los militares españoles que participaron en la evacuación desde Monrovia del misionero leonés infectado por ébola Manuel García Viejo cumplían los 21 días de período de peligro. Dos evacuaciones impolutas, la de García Viejo y, anteriormente, la del sacerdote Miguel Pajares, que han recibido el reconocimiento y las felicitaciones, tanto nacionales como internacionales, al Ejército del Aire. “Quiero expresar mi agradecimiento al Ministerio de Defensa por la colaboración en la actual crisis del ébola. La preparación expresa de aeronaves para el traslado de los misioneros se hizo perfectamente. España ha recibido la felicitación de la Unión Europea”, afirmaba el director general de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, José Javier Castrodeza, durante el I Congreso de Sanidad Militar celebrado hace unos días en Granada.

Desde el 15 de octubre, diez días después de que se diese el primer caso de contagio de ébola en España, militares pertenecientes a la Brigada de Sanidad del Ejército de Tierra imparten cursos intensivos de capacitación sobre Equipos de Protección Individual (EPI) a personal sanitario del Instituto Carlos III y La Paz. Tres equipos de formación, integrados por seis instructores y un oficial jefe de equipo imparten cursos intensivos teóricos y prácticos de seis horas de duración y por ellos han pasado más de 500 profesionales.

“Cuando se repatrió a los misioneros, asumimos nuestro rol: traerlos a España”, ha afirmado en una reciente entrevista en Radio Nacional de España el ministro de Defensa, “aunque desgraciadamente al final fallecieron”. “El éxito fue”, ha apuntado Morenés, “que todos los que participaron en la operación están fuera de peligro, lo que significa que nuestros sistemas de protección, los protocolos, funcionaron, a eso hemos contribuido”. Ante la pregunta de si las Fuerzas Armadas españolas se tenían que haber hecho cargo de la situación y del tratamiento de los misioneros, Morenés se mostró claro, “en cuanto a dónde había que tratarles lo decidió quién tiene la responsabilidad de la Sanidad exterior, que es la ministra de Sanidad, y creo que es lo que había que hacer porque, por mucho que se diga, nosotros en el hospital Gómez Ulla no tenemos la capacidad de atender a grandes infectados que sí disponía el hospital Carlos III, por eso se llevaron allí. Se ha elegido el sitio que daba más garantías en el proceso de traslado, por un lado, que eran las capacidades militares y, por el otro, en el proceso de intentar sacar adelante a estos pacientes”.

Tanto el Ministerio de Defensa como el de Asuntos Exteriores españoles tienen como prioridad la situación en el Sahel, por lo tanto, no es de extrañar que ante una emergencia sanitaria como la que tiene lugar actualmente en África Occidental, con una epidemia por ébola que no para de crecer (se ha detectado el primer caso en Mali), el gobierno español decida apoyar a las tropas estadounidenses que tratan de contener el brote. Como señaló el ministro de Defensa español, Pedro Morenés, hace diez días durante su reunión en el Pentágono con su homólogo estadounidense, Chuck Hagel, las bases aéreas de Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz) “ya están operativas” para que las Fuerzas Armadas norteamericanas puedan hacer escala en su viaje hacia o de regreso de la zona cero del ébola, donde ya hay 700 efectivos estadounidenses, la mayoría en Liberia, y se han realizado las primeras operaciones al respecto.

“Esta enfermedad puede ser contenida. Será derrotada, pero tenemos que permanecer vigilantes y asegurarnos de que estamos trabajando juntos”, ha declarado el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Actualmente, el Ejército de Tierra estadounidense ha aislado en una base italiana a 12 militares que han participado en esta operación de apoyo logístico de lucha contra la epidemia de ébola. Aunque ninguno de ellos presenta síntomas, se ha decidido aislarles “por precaución” durante los 21 días en los que el virus puede manifestarse y no se descarta que se haga lo mismo con las siguientes rotaciones.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) a de 22 de octubre de 2014, se habían producido 9936 casos de infectados por ébola, 4877 de ellos mortales. Y aunque el 17 y el 20 de octubre se declaró el final de los brotes en Senegal y Nigeria, respectivamente, los casos siguen aumentando exponencialmente en Guinea, Liberia y Sierra Leona. El ébola es, en palabras de la OMS, “una emergencia de salud pública de importancia internacional”. Ayer mismo, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, tras reunirse en Adis Abeba con el presidente el Banco Mundial, Jim Yong Kim y la presidenta de la comisión de la Unión Africana (UA), Nkosazana Dlamini Zuma afirmó que el ébola “se ha convertido en una crisis mundial que requiere una respuesta global masiva”. Debemos recordar que Ban Ki-Moon ya advirtió a mediados de este mes que la comunidad internacional había aportado menos de la mitad de los recursos económicos necesarios para luchar contra el ébola. Tanto la ONU como organizaciones como Médicos Sin Fronteras o Cruz Roja reclaman ayuda urgente para frenar esta epidemia que no para de crecer en África Occidental.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir