, ,

La nueva era del terrorismo yihadista

La nueva era de la yihad global post-Al Qaida. Fuente: AFP

Por Beatriz Yubero

El conflicto sirio fue sin duda la primera víctima de quienes hoy en día integran el EIIL (Estado Islámico de Irak y Levante por sus siglas en castellano). El que fuera en su día brazo armado de Al Qaida en la República Árabe se encuentra bajo el auspicio de Abu Bakr al Baghdadi

Tras la ruptura del pacto que ambas organizaciones mantenían y por el que en unión combatían a las fuerzas del implacable régimen de Bashar al Assad, Al Baghdadi decidió expandir su franquicia más allá del Sham apostando de nuevo, retornar a sus orígenes, Irak. 

Desde Raqqa hasta Mosul la estela del EIIL se extiende por Oriente Medio dejando tras de sí enormes regueros de sangre, así como serias innovaciones tanto en el campo de batalla como en el empleo de los mass media. 

Sin embargo, Oriente Medio es muy amplio y el siguiente paso del EIIL apunta hacia la fragmentada Libia, país que desde la caída del líder Muamar al Gafafi ha quedado en manos de las distintas organizaciones criminales que se han repartido el país.

Extremistas y yihadistas libios estarían iniciando pues el camino de regreso a su país de origen para librar la yihad bajo las directrices del EIIL. No obstante, el peligro del establecimiento de un califato islámico el Libia es doble, no solo por la amenaza que recae sobre el ya desestabilizado Oriente Medio y los mercados – no hay que olvidar que uno de los principales objetivos del Estado Islámico de Irak y Levante es el control de los pozos petrolíferos de la zona- sino además porque a tan sólo escasos kilómetros del país se encuentra la isla italiana de Lampedusa, a donde cientos de libios y sirios se han trasladado durante los pasados meses huyendo del terror de la guerra. Un perfecto escenario para la captación de nuevos integrantes que liberen la “yihad global”. 

Es por ello, que la amenaza de esta organización heredera de Al Qaida supone un gran riesgo que afecta a la Seguridad y Defensa de los países europeos y norte-africanos. 

El primero en dar la voz de alarma sin duda ha sido Marruecos, que como hiciera anteriormente ante una posible Primavera Árabe, ha tomado cartas en el asunto. El primero de los pasos ha sido decretar el estado de alerta máxima.

En tan solo un año, Abu Bakr al Baghdadi ha conseguido liderar una transición en el mundo musulmán relevando a su predecesora, Al Qaida. Podríamos aventurarnos a hablar por tanto de una era Post-al Qaida, ya que la primigenia organización parece haberse centrado más en sus negocios relacionados con el crimen organizado en Sahel que en su ambición por expandir la yihad en el mundo.

Es pues que nacen voces disidentes entre las filas de la red de Aymán al-Zawahirí que expresan su admiración hacia los logros que en poco tiempo ha conseguido Al Bagdadi en su “camino, en el que la palabra de Alá impera sobre todo lo demás”.

El avance hacia un Califato global

Los estados magrebíes temen el regreso de quienes han partido para combatir en los diferentes frentes abiertos en Oriente Medio, siendo el mayor caldo de cultivo y entrenamiento Siria. Según el titular del interior marroquí, Mohamed Hassad“Numerosos combatientes desempeñan puestos de primera fila en estas organizaciones y no disimulan su intención de perpetrar atentados terroristas en Marruecos”.

Nueva era de la yihad global post-Al.  Fuente: RT

Nueva era de la yihad global post-Al. Fuente: RT

Por su parte, el investigador, Fernando Reinares, afirma que si finalmente Al Qaida y el EIIL no se reconcilian “tendremos en el Magreb una rama articulada del Estado Islámico antes de fin de año”. Pruebas de que ese es el verdadero objetivo de la red de Al Bagdadi son los numerosos vídeos, entre los que se incluyen menciones a la recuperación de Al Andalus, en los que se amenaza con el retorno al Reino de Mohamed VI.

El impacto que los sangrientos speach tienen entre la opinión pública dejan a su vez clara también cuál es la estrategia propagandística del EIIL. A diferencia de Al Qaida, que sin duda mantiene una estrategia comunicativa más depurada, el Estado Islámico apuesta por sangrientas grabaciones en las que se exhiben decapitaciones en directo a soldados procedentes de las fuerzas regulares sirias. La estrategia de dichas grabaciones no es otra que expandir el terror y afianzar entre sus seguidores el mensaje de una verdadera yihad global. 

Sin embargo, y puede que también como parte de una estrategia de marketing, son algunas las sombras que planean contra el líder del EILL, del que oficialmente solo constan al público dos fotografías. Según informaciones recientes procedentes (supuestamente) del ex agente de la CIA, Al Bagdadi sería un “agente del Mossad Israelí” con el objetivo de crear un enemigo islámico cerca de sus fronteras, lo que le garantizaría a su vez, por un lado, el respaldo de Occidente que parece estar cansado ante el no-avance de las negociaciones árabe israelíes y por otra parte continuar con la “guerra contra el terror” que facilitaría a países como Estados Unidos su establecimiento y justificación para intervenir allá donde las milicias terroristas se desplacen.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir