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La narco-terror axis se abre paso en Oriente Medio y África

Por Beatriz Yubero

Los narcos colombianos ya chapurrean árabe o es al menos así como debería ser si tenemos en cuenta la relación entre los cárteles de la droga sudamericanos y el terrorismo, especialmente la organización yihadista Al Qaida en África.

Según un reportaje publicado recientemente en The Sunday Magazine, “los colombianos decidieron comenzar a llevar la droga a África (…) sabíamos que Al Qaida estaba operando en el Sahel y en el Norte de África y era sólo una cuestión de tiempo que se involucraran en el tráfico de drogas. Ellos cosecharán los beneficios de la droga independientemente de los delitos contra Allah” en clara alusión a la prohibición expresa de El Corán en cuanto al consumo de este tipo de sustancias.

El incremento de las rutas de droga por el norte de África ha sido una constante en los últimos años. Si en 2006, los narcos eran capaces de introducir una tonelada de droga, en 2008 la cifra era ya de 65 toneladas de cocaína circulando por las rutas africanas, cifra que no ha cesado de creer en el transcurso de estos años. Entre las organizaciones implicadas en el tráfico de drogas, la polémica Boko Haram, brazo armado de Al Qaida en Shael es una de las más señaladas, además de AQMI (Al Qaida en Magreb Islámico) basada en Argelia.

Según George Arbutthnott, “En África, los contrabandistas incluyen –como organización criminal– Al Qaeda en el Magreb Islámico, responsable de la invasión de Mali. Boko Haram, cuya campaña de terror en el norte de Nigeria culminó este mes de abril con el secuestro de más de 200 escolares, también tiene una mano en el comercio”. 

Sin embargo, no sólo en Sahel resulta preocupante la relación entre los narcos de la droga y las organizaciones terroristas. A raíz del reciente conflicto en Siria, organizaciones islamistas como Helbollah se han visto salpicadas por los acontecimientos en sus negocios con este tipo de crimen. Según afirma The Sunday Magazine, Hebollah está blanqueando capitales procedentes de la droga desde el comienzo de la guerra civil en Siria. Si bien el tráfico de droga, especialmente de cocaína es más habitual en el centro de África, en Oriente Medio no se quedan atrás, donde por cierto también hay una creciente presencia de grupos terroristas, siendo un ejemplo de ello Al Qaida o EIIL. Es por lo tanto que se está experimentando un avance sustancial en las relaciones de estas organizaciones con el crimen organizado. Nos encontramos sin duda ante un nuevo concepto que podemos bautizar como “narco-terror axis”.

En Argelia, los contrabandistas colombianos han afianzado sus relaciones con AQMI. El líder de esta facción, Mokhtar Belmokhtar pasó en poco tiempo a ser conocido como Mr. Marlboro y actualmente entre las redes criminales es ya conocido como “le narco-islamiste”. Este concepto que pudiera pasar desapercibido nos señala que nos encontramos ante una nueva etapa de las relaciones terrorismo-crimen organizado. Un híbrido ante el cual los estados han de actuar con contundencia en materia de Seguridad ya que las nuevas alianzas no sólo son capaces de sembrar el terror sino además, ahora, controlan una gran parte de la economía encubierta de los países en los que actúan lo que sin duda les otorga mayores cuotas de poder.

Otro ejemplo de las conexiones entre organizaciones islamistas y crimen organizado pasa por las casas de cambio en el África Occidental, concretamente afirma The Sunday Magazine, “las numerosas casas de cambio de moneda a cargo de colonos libaneses en África occidental lavan las ganancias del comercio de cocaína para enviarlo de nuevo a Hezbollah en Beirut”. Tanto Hezbollah, como la organización islamista Hamas en Palestina se codean con los carteles de la droga mexicanos, incluyendo a las FARC presente en África Occidental.

En concreto el conflicto sirio parece haber beneficiado al negocio de la droga de la organización chíi ya que según agentes de la inteligencia estadounidense, al intensificarse la guerra en Siria, la actividad en el aeropuerto de Lagos, donde opera esta organización, también se ha intensificado. Es a través de estos negocios que la organización islamista pudiera encontrar financiación para llevar a cabo sus actividades militares en la guerra siria.

Por su parte, los diversos grupos islamistas que operan en Siria y entre los cuales se encuentran las numerosas katibas que conforman el ya desestructurado Ejército Libre Sirio (ELS) se han visto involucradas, desde prácticamente el origen del conflicto, en diversas redes de tráfico de ilícitos. Si bien, este medio prefiere no desarrollar un análisis sobre las redes de tráfico de droga en el país hasta no contrastar la información, recientes informaciones comunican a la autora de este artículo que desde hace meses se están intensificando las redes de trata de personas a través del “corredor” Alepo-Turquía.

Es en la devastada Alepo que los ciudadanos sirios obtienen su pasaporte falso para posteriormente emprender un viaje que les llevará al país vecino. Una vez se encuentran en las ciudades limítrofes siendo la más frecuente, Hatay, estos ciudadanos son recepcionados por las mafias que los llevarán a Estambul, donde personal estadounidenses les harán entrega de dinero con el que viajar hasta Grecia para posteriormente ser distribuidos, cual mercancía, por diferentes países de la Unión Europea en los que penetrarán con la falsa documentación.

Como vemos, nos encontramos ante un panorama en el que es difícil discernir cuál es la sombra que se extiende procedente del terrorismo y cuál la del crimen organizado o si ambos no formarán una única sombra que oscurece cada día más el plantea. Nos encontramos sin lugar a dudas ante una nueva era en la que el radicalismo de Al Qaida nos queda lejano frente a los nuevos grupos, entre los que se encuentran el actual y temido Estado Islámico de Irak y Levante. Nuevos tiempos también para los cárteles de la droga que han visto en el terrorismo su mejor oportunidad de negocio. La cuestión que se plantea entonces es, ¿Estamos preparados para este nuevo escenario de narco-terror axis?

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