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La ‘Baby Yihad’: Los niños soldado del siglo XXI

Por Beatriz Yubero

Las redes sociales se hacen eco de nuevo fenómeno que sin embargo, viene siendo tan antiguo como la guerra misma. Se trata de la Baby Yihad, es decir el empleo de menores en el cruento escenario del conflicto armado.

Twitter, entres otras plataformas, se ha convertido en el espacio virtual en el que militantes de la organización ‘yihadista’ Estado Islámico (IS) cuelgan fotos y vídeos de los niños que les acompañan en esta fard al-kifaya.

Algunos de los más polémicos muestran a menores cortando la cabeza de sus muñecos mientras recitan los veros de El Corán. Lo que al principio podría parecer un caso aislado, resuena a modo de alerta en los mass media.

Fue tras el asesinato del periodista estadounidense James Foley cuando la difusión de este tipo de vídeos se ha multiplicado en las social networks, en las que se pueden ver escenificaciones de asesinatos llevadas a cabo por menores a muñecos que visten monos naranjas, en clara alusión a los occidentales decapitados a manos de la organización.

Este adoctrinamiento tiene especial incidencia en la provincia de Al Raqqa, situada al Norte de Siria, tomada por el Estado Islámico desde hace meses y proclamada por la organización yihadista como la capital del IS.

El fenómeno, que se ha convertido en viral en internet, suscita la polémica acerca de la captación y el mensaje que lleva a cabo la organización terrorista, que persigue la instauración de un ‘Califato Islámico’ a nivel global.

Sin embargo, y dejando de lado los objetivos operativos e ideológicos de este tipo de grupos terroristas, pues no hay que olvidar que Al Qaida también se dedica en Siria al adoctrinamiento de menores en esta falsa yihad, especialmente resulta preocupante la situación de estos niños, cuya inocencia ha sido arrebatada a manos de la guerra.

Uno de los vídeos más polémicos y difundidos por militantes de la organización yihadista muestra a un joven a quien le realizan la pregunta ¿Qué quieres ser de mayor? La sorpresa para el espectador viene cuando las opciones que se plantean al menor son “asesino de infieles o terrorista suicida”.

Este tipo de mensajes son motivo de preocupación en el seno de la Comunidad Internacional. El conflicto armado en Siria, al igual que el avance del terrorismo yihadista en la región, se han convertido en un amenaza para la Seguridad Global pues nos enfrentamos a una tercera generación de muyaheedines, adoctrinados y con una base discursiva y porpagandística difícil de derrocar.

El precedente de los niños soldado

Tal y como Amnistia Internacional viene denunciando desde hace años, el empleo de menores para el desarrollo de los conflictos no es una cuestión novedosa. Millones de niños se ven envueltos en guerras en las que padecen abuso, explotación, o simplemente se convierten en testigos del horror. 

La organización humanitaria define el concepto ‘niño soldado’ de la siguiente manera: “Toda persona menor de 18 años que forme parte de cualquier fuerza o grupo armado, regular o irregular, con independencia de las labores que desempeñe; y toda persona menor de 18 años que acompañe a esas fuerzas o grupos cuando ello no sea en condición de familiar. Se incluye también en esa categoría a las niñas y a quienes se haya reclutado con fines sexuales o para obligarlas a casarse(Principios de Ciudad del Cabo, 27 de abril de 1997).

Nos encontramos ante un escenario que fácilmente reconocemos en las miradas perdidas de quienes en la República Centroafricana, Sudán del Sur o Rwanda fueron captados y obligados a vivir en el infierno de la guerra y a combatir por una causa que no era la suya. Sin embargo, la situación de conflicto en otros muchos otros países, desde Afganistán hasta Maynmar, Pakistán, Colombia, Yemen, Costa de Marfil, India, Libia, Líbano…y actualmente Iraq y Siria, sienta precedente. Son los niños, los mismos que hoy blanden un cuchillo en defensa de un falso Islam, víctimas que corren el peligro de dejar de sorprender a la opinión pública.

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