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Irak se desmorona ante el EIIL

Por Miguel Ángel Pérez Cano

Irak es noticia. El avance del grupo islamista Estado Islámico ha hecho sonar todas las alarmas y no es para menos. Consolidándose en Siria pasaron a la ofensiva en Irak, ya en enero tomaron Faluya (ciudad iraquí al oeste de Bagdad) en un preludio de lo que podía acontecer, y fácilmente se han hecho con el control de una parte importante del país árabe.

Recordando en parte a la inoperancia del ejército de Vietnam del Sur tras la salida de EEUU de la guerra de Vietnam, las fuerzas armadas iraquíes inicialmente se retiraron en desbandada sin ofrecer resistencia en muchos casos y resultando incapaces de frenar al enemigo.

Un ejército es el reflejo de la situación de un país; si hay cohesión social será leal y si el país está estructurado será eficaz. El país mesopotámico no tiene ninguna de esas dos cosas, pues está dividido en tres comunidades (kurdos al norte que no se sienten muy participes del Estado, sunníes en el centro con sensación de discriminación y chiitas en el sur en general satisfechos) y las desavenencias políticas llegando incluso a tejemanejes sobre los que tuvo que pronunciarse el Tribunal Supremo (el proceso de reelección de Nuri al-Maliki en dos mil diez por ejemplo) minaron las instituciones. Afortunadamente para Irak, el Estado Islámico decidió centrarse en avanzar sobre Arbil (capital de la Región Autónoma del Kurdistán iraquí) y la resistencia de los peshmergas ha posibilitado que la ofensiva yihadista pierda ímpetu, contando ahora además con los bombardeos de EEUU sobre las posiciones del Estado Islámico en el terreno.

Para entender la debilidad iraquí, hay que remontarse a las postrimerías de la invasión angloestadounidense de Irak que alteró el equilibrio de poderes entre la población. La Constitución emanada de una asamblea nacional constituyente fue aprobada por la mayoría del pueblo iraquí, pero no entre la comunidad sunní, la cual ya boicoteó en gran medida la elección de la citada asamblea por su oposición a convertirse en minoría y por no recibir prácticamente ingresos procedentes del petróleo (las zonas kurdas y chiíes reciben casi todos los ingresos y el resto el gobierno federal), y siendo más chiitas su candidato Nuri al-Maliki derrotó a su opositor sunní Iyad Allawi (a quien los estadounidenses trasladaron el poder provisional en dos mil cuatro) en las elecciones de dos mil cinco.

¿Qué tres partidos dominan la vida política iraquí? El más fuerte es el Partido Islámico Dawa de confesión chiita nacido para combatir el comunismo y el panarabismo en la década de los cincuenta y que más tarde actuó como quinta columna pro iraní durante la guerra Irak-Irán, haciendo labores de guerrilla y siendo entrenados por Irán. En segundo lugar figura el Partido Islámico de Irak de naturaleza sunní siendo la rama iraquí de los hermanos musulmanes (curiosamente formaron parte de la administración estadounidense desde la victoria de EEUU en la guerra hasta la transferencia de soberanía). Y el tercero es la Unión Patriótica del Kurdistán que es uno de los dos partidos mayoritarios en el Kurdistán conocido por su lucha junto con el PKK contra Turquía durante años. Desde las primeras elecciones ha gobernado el Partido Islámico Dawa y su líder Nuri al-Maliki no ha dudado en desprestigiar la democracia para mantenerse en el poder ya que perdió las elecciones en 2.010 ante los sunníes pero hizo una torticera alianza con otra formación política consiguiendo que el Presidente Talabani (perteneciente a la Unión Patriótica del Kurdistán y desde 2.005 en el cargo) le diese permiso para nombrar gobierno.

A todo esto el EIIL presente en Irak ha ido evolucionando. Empezó con la llegada del terrorista Zarqaui a Irak y relacionándose con Ansar al-Islam, ambos grupos lucharon contra las fuerzas del Kurdistán iraquí. Tras la invasión angloestadounidense el EIIL gano relevancia en los combates y se convierte en una filial de Al-Qaeda. En dos mil siete pocos meses después de la muerte en combate de su líder el grupo decretó la instauración de un emirato en Irak que sería efímero pues EEUU les expulsó de sus feudos en menos de un año. Entonces pasó a la clandestinidad y consiguiendo ingresos de actividades mafiosas como prácticamente todos los grupos terroristas, aunque renació con la guerra civil siria consiguiendo territorios, notoriedad y combatientes. No obstante ahora es vista como la fuerza sunní capaz de enfrentarse a los chiitas, tanto al Partido Islámico Dawa en Irak como al régimen alauita chií de Bashar al-Asad, siendo reforzada por ex soldados sunníes de Irak fieles al derrocado Saddam Hussein e incluso siendo calificadas sus fuerzas como resistentes por los políticos sunníes de Irak.

Es decir los sunníes en su malestar han encontrado un aliado con el que derrotar a Nuri al-Maliki amenazando en convertir el conflicto en una guerra civil y no solo en un enfrentamiento entre un Estado y un grupo terrorista, que ha pasado a ser más bien un grupo armado representativo de una comunidad del país.

Como en mil novecientos setenta y cinco el gobierno iraquí solicita apoyo a EEUU aunque en forma de bombardeos tal como paso entonces, Nixon se negó incumpliendo su promesa realizada al gobierno de Saigón al firmar la paz en mil novecientos setenta y dos con Vietnam del Norte (“bombardearemos Vietnam del Norte si Vietnam del Sur corriese riesgo de caer ante el Vietcong”) y ahora Obama ha eludido el acuerdo estratégico de dos mil once firmado entre EEUU e Irak en el cuál los estadounidenses se retiraban del país pero se comprometían a defender las instituciones iraquíes, lo primero se debió a que el Presidente de Vietnam del Sur estaba poco comprometido con la democracia y ahora Nuri al-Miliki es visto como un sectario que gobierna sin tener en cuenta a la comunidad sunní. Hasta que Washington no ha conseguido desplazar a Nuri al-Maliki no ha empezado a bombardear al Estado Islámico.

¿Caerá Bagdad como lo hizo Saigón? Probablemente no por el respaldo chií (se ha movilizado para acudir al frente y con ello seguramente empezando el camino hacía una guerra civil) y las influencias regionales; Irán, Bachar al-Asad y Hezbollah acudirán sin duda en su defensa y es curioso que la intervención de EEUU haya hecho caer Irak en la influencia de Irán. Por otra parte el Consejo de Cooperación del Golfo con Arabia Saudí a la cabeza que apoya a la oposición en Siria y viven una guerra fría con Irán están más que interesados en que la comunidad sunní recobre su poder en Irak o al menos los chiíes dejen de controlar completamente ese país, el divorcio por tanto entre los intereses de los países árabes sunníes con EEUU se va concretando (a lo que hay que sumar la no intervención en Siria y la negociación del Programa Nuclear de Irán) a pesar que la Casa Blanca trate de mediar para estabilizar un Irak multiétnico y mantener el equilibro estratégico entre Irán y el Consejo de Cooperación del Golfo, estando menos interesada en la zona gracias a que energéticamente es menos dependiente del petróleo.

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