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“¿Qué haría el Estado turco si 25 millones de kurdos se posicionasen en su contra?”

Ibrahim Halil Baran, líder de Partiya Kurdistane, en el despacho de abogados de su familia. Fotografía: Miguel Fernández Ibáñez / Turquía

Ibrahim Halil Baran, líder de Partiya Kurdistane, en el despacho de abogados de su familia. Fotografía: Miguel Fernández Ibáñez / Turquía

“No sé qué suerte puede correr el PKK, no es un buen momento para que vuelva la guerra”
“El PKK no debería haber abandonado la lucha armada, pero retomarla será un error”
“En Kurdistán norte el 99% de los kurdos quieren la independencia”

 

Por Miguel Fernández Ibáñez | Suruç (Sanliurfa)

Ibrahim Halil Baran es una de las personas más respetadas en el ámbito intelectual kurdo. Este poeta, columnista y empedernido investigador de las raíces kurdas defiende como inamovible el objetivo de crear un Kurdistán independiente. Relacionado con movimientos civiles como el Congreso de la Sociedad Democrática (DTK), del que es cofundador, con el paso de los años se ha ido alejando del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) para acercarse al presidente de la Región Autónoma del Kurdistán iraquí, Massoud Barzani. La principal razón es que los primeros ya no buscan un Estado kurdo en las fronteras reconocidas a Turquía mientras Barzani ansía juntar las cuatro partes que el tratado de Lausana dividió.

En el despacho de abogados de su familia, situado en la ciudad de Suruç, en la que recientemente 32 jóvenes fueron asesinados por un atentado del Estado Islámico (IS), recuerda que los kurdos aún desconocen lo que significa la palabra Justicia. Para ejemplificarlo muestra su pierna y dice que en 1999 fue torturado durante las protestas por el encarcelamiento de Abdullah Öcalan. Como resultado, una prótesis en su pierna derecha le ayuda a articular sus movimientos.

Baran dirige a sus 34 años Partiya Kurdistane, una incipiente formación que rechaza acudir al Parlamento turco porque “sería acoplarse al sistema que oprime a los kurdos”. Asevera que el Estado turco nunca otorgará por la vía democrática los derechos que reclama su pueblo: “Siempre hacen lo mismo, primero expanden el optimismo de los derechos y luego lo contraen, como sucede ahora”.

Los acontecimientos de las últimas semanas en Anatolia han redecorado el panorama político y social; también el noveno proceso de paz con el PKK, en la cuerda floja después de decenas de altercados mortales entre los kurdos-marxistas y el Estado turco. Los anatolios ya hablan de una guerra civil o de una vuelta a los oscuros años 90. De momento, los atentados contra objetivos militares turcos se producen a diario, así como los bombardeos a la base del PKK en Qandil y las redadas policiales contra el pueblo kurdo. Muchas voces, incluida la de Baran, han acusado al gobierno interino del islamista Partido Justicia y Desarrollo (AKP) de utilizar la guerra en Siria contra el IS como excusa para acorralar a los movimientos kurdos; también como baza electoral ante unos probables nuevos comicios en los que Erdogan parece dispuesto a ilegalizar a miembros del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), el principal represente kurdo en Anatolia, aunque, como repite Baran, no el único.

Pregunta: El Estado turco enseña su propaganda sobre Atatürk, la bandera y la unión a los niños de tres años. Los kurdos quieren unos derechos que los turcos no entienden. ¿Cómo puede cambiar esta situación?
Respuesta: Nuestras culturas son diferentes, pero la política de asimilación del Estado turco ha intentando mostrar que todos somos turcos. Ahora nos hemos mezclado. En Estambul hay cinco millones de kurdos, pero esto sólo conlleva una mayor asimilación. Le pongo un ejemplo básico. El Partido Democrático de los Pueblos (HDP), siendo un partido kurdo legal, se ha ‘turquizado’ para alcanzar el 13% de los votos. Cuando acude al Parlamento se está comprometiendo con el fascismo al decir que no quiere la independencia. Nosotros, los kurdos, pensamos que somos dos pueblos diferentes y por eso necesitamos dos estados diferentes. Los turcos no ven esto y no van a cambiar. En realidad es el pueblo kurdo el que tiene un problema con los turcos. Es nuestra cuestión turca y no la cuestión kurda. Para el movimiento kurdo el principal problema es cómo unir las cuatro partes del Kurdistán.

P: En los últimos 15 años hemos visto una tibia evolución en sus derechos. ¿Será suficiente?
R: No. Avances como la televisión en lengua kurda o poder escuchar nuestra música se han usado como propaganda. El Estado turco quiere conducir la entrega de derechos y mostrar estos avances como suficientes. En el Estado iraní los derechos culturales de los kurdos se respetan. Hay una autonomía, educación, pero si uno dice que quiere un estado es condenado a muerte. Esto se parece ahora al Estado turco: da algunos derechos culturales, pero defender un Kurdistán independiente está prohibido.

P: ¿Cómo ve los cambios de la era Erdogan?
R: El AKP ha traído una revolución al Estado turco, ha quemado muchos tabúes del kemalismo. Pero para los kurdos no ha sido así. El AKP ha puesto los derechos kurdos en su mano y apenas ha dado un 10%.

P: ¿Qué sucedería si el AKP formase una coalición con el panturco Partido del Movimiento Nacionalista (MHP)?
R: Si esto sucediese la guerra volvería a Kurdistán norte. Turgut Özal fue un líder muy fuerte que intentó acercarse a Öcalan, pero tras su asesinato comenzó una coalición que lo primero que hizo fue traer la guerra. La situación con el MHP será parecida y veremos una nueva guerra.

P: ¿Debe responder el PKK a la presión del Ejecutivo turco?
R: Durante este proceso de paz el Estado turco ha renovado todos los cuarteles militares en Kurdistán norte. No sé qué suerte puede correr el PKK ante un nuevo conflicto armado porque no es un buen momento para que vuelva la guerra. Creo que hace dos años el PKK no debería haber abandonado la lucha armada. Fue un error. Ahora retoman las armas y será un nuevo error.

P: Öcalan abandonó la idea de la independencia. ¿Se conformaría con la descentralización que reclama el HDP?
R: A pesar de querer la independencia, creo que puede haber una transición que podemos llamar confederación. Pero la situación del Estado turco no es la adecuada. El Estado turco es mucho más fuerte que en el pasado y no estará de acuerdo con las ideas del pueblo kurdo.

P: ¿Qué le parece que el HDP use la bandera turca en sus encuentros?
R: Fue un gran error que me entristeció. No estamos en contra de ninguna bandera porque respetamos las convicciones. Pero que esto lo haga el HPD va en contra de los kurdos. Que el HDP levante una bandera turca es hacer por nosotros mismos lo que el Estado turco no pudo imponer en los años 90 con las armas.

P: ¿Por qué la usa?
R: Creo que por filosofía. El HDP vive un momento evolutivo. Ellos han rechazado la creación de un Kurdistán independiente y de forma natural están en un proceso de ‘turquización’.

P: Ustedes persiguen un Kurdistán independiente y musulmán…
R: Queremos que sea independiente pero no forzosamente musulmán. La mayoría de los kurdos son musulmanes. Aquí había muchas otras religiones, pero después del golpe de Estado de los años 80 se impuso una islamización para crear un lazo con el Kurdistán. En general no veo que el Kurdistán sufra ningún problema con la causa religiosa, pero soy una persona democrática y después de la independencia cualquier sistema se podría implantar.

P: ¿Cuál es su principal diferencia con el HDP?
R: Yo trabajé en el antiguo HDP, pero en los últimos años se ha ‘turquizado’ para integrase en el sistema turco. Nosotros creemos en una independencia dirigida por el movimiento social kurdo. Si no se puede conseguir habrá que buscar una autonomía. Lo importante es que los kurdos obtenga su estatus, su control.

P: Pero el HDP no ha rechazado una autonomía. ¿Cómo se puede lograr su objetivo sin usar la vía política?
R: Los kurdos están obligados a obtener sus derechos. Tiene que ser dirigido por la sociedad civil, con una revuelta pacífica al estilo de Gandhi. Pero al mismo tiempo los kurdos tienen grupos armados y por este camino su protesta puede continuar con legitimidad si desde el Estado turco nos obligan. Pero soy pacifista y quiero que la solución venga por el camino civil. Aquí hay cerca de 25 millones de kurdos. ¿Qué haría el Estado turco si estos 25 millones se posicionasen en su contra?

P: La Iniciativa Azadi se ha unido en los comicios al HDP. Ellos quieren un Kurdistán independiente y musulmán. ¿Cómo aprecia este movimiento?
R: Con este movimiento tanto el HDP como Azadi demuestran que no tienen entre sus prioridades la creación de un estado. Nosotros, tal y como entendemos la situación, no queremos acudir al Parlamento y por eso no nos presentamos. Para poder ir tendría que usar mi propio carnet de identidad -el kurdo-.

P: El HDP muestra una imagen de Kurdistán norte con una mujer libre, derechos para los homosexuales y ecologismo. Aquí se aprecia que la mujer kurda no es más libre que la turca, ser homosexual es visto como algo negativo y se quema la tierra para obtener otra cosecha. ¿Cuál es la imagen real?

R: Todos los partidos tienen unos ideales que persiguen. Es lo que sucede con el HDP. Ahora se discute sobre la liberación de la mujer, cuando creo que ya es libre. Pero qué importancia tiene una mujer libre si no tiene su propio país. El ecologismo es sin duda una idea muy buena, pero no interesa a los kurdos. En Suruç -en donde gobierna el HDP- se puede ver que no hay ninguna política ecológica. Con el colectivo LGTB no existe ningún problema. Lo que intento decir es que en el Kurdistán estos problemas no son reales. El HDP ha olvidado el principal deseo de nuestro pueblo, la creación de un estado independiente.

P: ¿Está el HDP creando estos problemas?
R: Por supuesto. Si yo tengo hambre no me des primero el postre. Los niños no hablan kurdo. Esto es muy peligroso, pero el HDP prefiere hablar de los derechos de la mujer. ¿Por qué no hacen más por la educación kurda? Hace 24 años, 22 diputados kurdos entraron en el Parlamento y Leyla Zana habló en kurdo. Hoy hay 80 y ni una palabra en kurdo. Yo digo no a este tipo de política. La lengua kurda y la independencia son las cuestiones más importantes, después vendrán los derechos de la mujer y el ecologismo.

P: Algunos kurdos que han votado al HDP no comparten sus ideales. ¿Por qué el apoyo a Partiya Kurdistane es tan pequeño?
R: El HDP es un movimiento que tiene 40 años y nosotros uno. El problema es que la gente apoya al HDP a pesar de desconocer su programa. Pero el pueblo kurdo quiere la independencia. Estamos en contra del HDP porque nos ha puesto obstáculos por pensar diferente. El PKK es un grupo de carácter stalinista y está acostumbrado al sistema de un solo partido. El HDP nos presiona porque también tiene esta cultura.

P: ¿Qué opina de Barzani?
R: Es un líder carismático y pragmático. Lucha por el Kurdistán y le apoyo. La parte que más cerca está de conseguir la independencia es la suya. Las otras partes necesitan organizarse. Si Kurdistán sur consiguiese ser un estado se produciría un efecto dominó y los kurdos serían más poderosos.

P:¿Es importante la influencia de Barzani en Kurdistán norte?
R: No me veo como seguidor de una u otra parte. Barzani representa una idea y en Kurdistán norte el 99% de los kurdos quieren la independencia. Por lo tanto podríamos decir que todos son pro-Barzani. Pero no creo que vaya a crear una organización política porque aquí hacen falta poderes locales como nosotros, Azadi o el HDP. Su influencia será más moral que política.

P: Los enfrentamientos entre el PKK y Barzani no cesan. ¿Cómo afectan estas malas relaciones al Kurdistán?
R: El efecto es negativo y por eso tienen que unirse. Rechazo las presiones que ambos grupos efectúan. Se equivocan y tienen que buscar sus puntos comunes. Uno de los principales problemas es que el PKK quiere un estado confederado, cantonal. Barzani busca que las cuatro partes se unan. Pero creo que ambos luchan por el Kurdistán.

P: Barzani tiene una excelente relación económica con el Estado turco, el cual oprime a su pueblo.
R: Aunque no quiera esta relación, Barzani es un líder pragmático. El Estado turco y Barzani tienen una relación económica porque el petróleo kurdo sale por Anatolia, pero en el aspecto político son enemigos porque Barzani quiere la independencia de Kurdistán norte. Por otra parte, el Estado turco y el PKK son enemigos, pero en el ámbito político no lo son. Ambas políticas hacen crecer al Estado turco.

P: Pero las empresas turcas tienen todos los servicios, no hablo solo de petróleo. ¿No teme que el Estado turco pueda controlar Kurdistán sur?
R: Hay que pensar si es mejor o no tener una lucha. Si hubiese una lucha, el Estado turco retiraría las empresas y comenzaría una presión política y militar. Estoy en contra de que las empresas turcas estén, pero es un seguro para Barzani. Puede ser un juego peligroso en el futuro, pero Barzani es consciente de ello.

P: Usa con frecuencia la palabra imperialismo. Kurdistán sur es un estado de facto por la ayuda de EEUU. ¿Puede Kurdistán sur ver a EEUU como a un amigo?
R: Para que Kurdistán sur vea al imperialismo como a un enemigo primero tiene que librarse de los pueblos que han dividido y ocupado nuestra tierra. Es cierto que EEUU ha ocupado países como Afganistán, algo que sin duda no es bueno, pero para los kurdos esto no supone un problema. Nosotros estamos en contra del imperialismo turco. Somos un pueblo pragmático. El mayor poder en Oriente Medio es EEUU y por su ayuda no cayó Kobane.

P: Pero uno de los mejores amigos del Estado turco es EEUU. La base aérea de Incirlik es milagrosa.
R: No creo que esta relación vaya a continuar; se romperá. EEUU podrá poner Incirlik en el Kurdistán.

P: En la calle aún noto rencor entre turcos y kurdos. ¿Podrán algún día perdonar al pueblo turco, árabe e iraní?
R: Nelson Mandela dijo que su pueblo podía perdonar pero no olvidar. Nosotros ni perdonamos ni olvidamos.

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