,

Entre Occidente y el yihadismo

Agentes de la Gendarmería francesa patrullan para evitar un posible ataque terrorista. Fuente: @Gendarmerie

Agentes de la Gendarmería francesa patrullan para evitar un posible ataque terrorista. Fuente: @Gendarmerie

Por Verónica Sánchez Moreno

Los atentados cometidos por los hermanos Kouachi y Amedy Coulibaly que se saldaron con doce muertos en la redacción del semanario satírico ‘Charlie Hebdo’ (incluyendo los dos policías que protegían la publicación), una agente municipal asesinada y otros cuatro fallecidos en un supermercado judío, además de con la muerte de los tres terroristas, ha despertado la conciencia social sobre la amenaza yihadista en Occidente. Una conciencia aletargada después de casi catorce años del 11S estadounidense, once del 11M español y diez del 7J británico.

El experto en geoestrategia y coronel del Ejército de Tierra español, Pedro Baños Bajo, señalaba en una reciente entrevista que en Francia hay entre 500 y 1000 personas con una muy alta probabilidad de llegar a cometer un atentado terrorista y que, “en un nivel algo más bajo, nos encontramos con entre 10.000 y 12.000 individuos que habría que vigilar porque también podrían llegar a cometerlo”. Asimismo, “los servicios de inteligencia galos creen que puede haber aproximadamente unos 1.200 franceses que se han trasladado a combatir en Irak y Siria”.

Uno de los países europeos que más exporta combatientes a esta zona es Bélgica, donde las autoridades han contabilizado 330 personas que han realizado este viaje hasta el frente del Daesh (acrónimo en árabe del Estado Islámico de Irak y el Levante) y entre 800 y 900 fichadas por la policía como posibles yihadistas. En este país hace apenas cinco días se llevaron a cabo 10 operaciones antiterroristas de forma simultánea y en una de ellas, realizada en Verviers, al sur de Bélgica, murieron dos presuntos yihadistas. De esta forma, las autoridades belgas, con la lección aprendida de lo sucedido en París, intentaban evitar un atentado inminente en el país, como confirmó la Fiscalía.

Estos mismos patrones se repiten en otros países europeos como Reino Unido, Alemania o España. El pasado mes de noviembre, el general director del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), Miguel Ángel Ballesteros, señalaba que entre los “retornados” hay unos 3000 europeos, entre ellos más de 50 españoles.

El Gobierno español es consciente desde hace muchos meses de la amenaza yihadista, como demuestran declaraciones como las del ministro de Defensa, Pedro Morenés, en una entrevista concedida al diario ‘El Mundo’ con motivo de la Pascua Militar, el pasado 6 de enero, antes del ataque contra ‘Charlie Hebdo’. En ella, señalaba que la principal amenaza para la defensa nacional es el terrorismo yihadista, que “ha alcanzado unas cuotas de crueldad y de notoriedad que hace que haya que combatirlo de manera directa”.

Por lo tanto, no sorprende la aprobación del Consejo de Ministros, el pasado 16 de enero, del anteproyecto de Ley Orgánica de Seguridad Nacional, que pretende, en palabras de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, dotar al Estado de herramientas adecuadas ante los nuevos riesgos y amenazas. Esta ley orgánica  da un “enfoque integral a la seguridad nacional” y articulará un Sistema de Seguridad Nacional “que estará bajo la dirección del presidente del Gobierno” y “que integrará a todos los agentes clave de seguridad y libertad de los ciudadanos”. Otra iniciativa, la del pacto de Estado contra el terrorismo yihadista, también avanza a su consecución, tras mantener el Ejecutivo contactos con todos los grupos parlamentarios, con los que se celebrarán reuniones bilaterales en este sentido.

Mientras, múltiples noticias advierten de la amenaza. Tras la elevación del nivel de alerta antiterrorista en España, del nivel 2 con intensidad alta al nivel 3 con intensidad baja, el ministerio de Defensa envió una circular a sus miembros para que tomen medidas de autoprotección. Por otro lado, un estudio realizado por el experto en terrorismo José María Gil Garre, asegura que yihadistas del Daesh con vinculaciones con España amenazan con cometer atentados a su vuelta de del frente, señalando objetivos como iglesias, ayuntamientos o comisarías de Policía.

Pero, ¿hasta dónde llega la amenaza? ¿No se está creando quizá una excesiva alarma social? Para Pedro Baños, debemos estar más preocupados por Al Qaeda que por el Daesh. Este experto asegura que “hay que descartar la visión apocalíptica” ya que España está en una situación muy distinta a la de Francia, “lo que no quita que los atentados de Francia puedan ser emulados aquí por grupos organizados, lobos solitarios o meros trastornados”. Como escribía Cristina Casabón en un reciente artículo en Baab Al Shams, “también los medios de comunicación aumentan el miedo, al adjetivar de islamista lo que haga cualquier musulmán – muchas veces confunden el adjetivo ‘islamista’ lo relativo a los movimientos políticos, con el de ‘islámico’, que hace referencia a la religión, el islam -, o al hablar de ley islámica o Sharia sin ningún conocimiento sobre ella, o al utilizar expresiones periodísticas como ‘islamismo moderado’ e ‘islamismo extremista’ que no son explicadas”.

Precisamente es eso lo que buscan los terroristas, polarizar, hacer que la sociedad occidental crea que Islam es terrorismo, cuando la realidad es, como bien dice Haizam Amirah Fernández, investigador principal sobre el Mediterráneo y el Mundo Árabe del Real Instituto Elcano, que la mayoría de los asesinados en el mundo en nombre del islam son musulmanes. “La mayoría absoluta de los 1.400 millones de musulmanes del planeta no se alegran ni justifican el ataque contra Charlie Hebdo. Pero no hay que llevarse a engaños. Existe una corriente religiosa rigorista, totalitaria y excluyente dentro del islam, cuyos orígenes ideológicos y geográficos son de sobra conocidos.” Hay movimientos totalitarios de Oriente y Occidente, de todos los bandos y religiones, y es nuestro deber como ciudadanos comprender el mundo en el que vivimos, entender la realidad actual para no caer en tópicos erróneos ni olvidar otras atrocidades que suceden en él. ¿O alguien se acuerda de Boko Haram?

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir