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El análisis del Observatorio de Atentados Yihadistas en septiembre

Por Carlos Igualada

A lo largo del mes de septiembre el Observatorio de Atentados Yihadistas ha logrado documentar 76 casos registrados a nivel mundial. Dado que el atentado supone en sí mismo la máxima expresión y representación del terrorismo islamista, esta investigación tiene como finalidad conocer su evolución mes a mes a partir del análisis de los datos ofrecidos por su actividad.

Se puede apreciar en la tabla 1 que la cifra de actos yihadistas durante este mes resulta ligeramente superior a la de agosto, mes en el que se dieron 69 casos de estudio¹. De esta forma, durante septiembre se ha registrado el mayor número de casos desde que se realiza el seguimiento, contrastando con el número de víctimas producidas, que supone la cifra más baja.

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La explicación a esta circunstancia no puede ser vista como la intervención de uno o dos agentes en concreto, sino más bien como la suma de todos los elementos que intervienen a la hora de provocar más o menos daños para perpetrar un ataque. Entre estos factores pueden destacarse las labores en materia logística, en cuanto a la selección de un objetivo, y la capacidad tanto a nivel de recursos materiales como humanos de los que dispone una organización. Además, influyen otros factores como es la cantidad de blancos posibles o el deseo de los propios autores de provocar actos más o menos violentos, ya que una actividad muy intensa puede hacerles perder el apoyo social necesario para la supervivencia.

Por tanto, la reducción de víctimas no debe considerarse como una pérdida de poder por parte de los grupos yihadistas, sino más bien como un hecho circunstancial. En este aspecto, un dato que sí resulta más significativo es el número de atentados producidos, siendo más útil su estudio para conocer la evolución y la capacidad de las distintas organizaciones estudiadas.

No obstante, como venimos haciendo en anteriores publicaciones, es necesario recordar cuáles han sido individualmente los casos más virulentos durante este mes, con la finalidad de establecer un perfil a partir de la información recogida  que permita crear un patrón por el cual se puedan conocer los puntos comunes en cuanto a la localización geográfica, el modus operandi y la organización que reivindica la autoría.

La capital iraquí ha vuelto a ser el epicentro del ataque con más muertes, igual que sucedió en el mes de julio tras el atentado de Daesh con una furgoneta bomba en un centro comercial  en el que perdieron la vida cerca de 300 personas. Este atentado de julio tiene muchas similitudes con  el que nos ocupa en este trabajo, ocurrido en Bagdad el día 10 de septiembre, teniendo como elementos comunes el objetivo seleccionado y la autoría. En este caso, el atentado se produjo tras la inmolación de dos nuevos terroristas en otro centro comercial donde perecieron 40 personas. La diferencia entre las víctimas provocadas por uno y otro reside en la diferente cantidad de explosivo empleada y el método utilizado, ya que en el caso recogido en julio el factor de introducir un vehículo provocó mayores daños.

Por otro lado, cabe destacar el cuádruple atentado coordinado que se produjo en distintas ciudades sirias por parte de Daesh. Dichos ataques, registrados el día 5 de septiembre, fueron ejecutados con poco tiempo de diferencia en las ciudades de Tartus, Hasakah, Homs y Damasco. El resultado de la suma de estos atentados tanto contra objetivos civiles como militares fue de 44 civiles y 4 soldados fallecidos tras la detonación de varios artefactos, así como la intervención de vehículos con explosivos y diversos terroristas suicidas

Analizando a grandes rasgos el resto de atentados se aprecia que la inmensa mayoría de ellos produjeron menos de cinco muertos, por lo que se pueden considerar de baja intensidad, de acuerdo al ámbito en el que nos movemos y las cifras que se suelen barajar. La mayoría de ellos han sido producidos a consecuencia de la explosión de bombas caseras² o ataques contra objetivos militares, como son las emboscadas contra ckeckpoint o comisarías.

Los actores que han perpetrado los atentados terroristas a lo largo de este mes han sido muy diversos, con grupos como el Movimiento para la Unicidad y la Yihad de África Occidental (MUJAO), que juró fidelidad a Daesh en mayo de 2015, del que no se había tenido constancia anteriormente en este estudio y siendo el autor de dos ataques producidos en Mali y Burkina Faso, los días 2 y 9 respectivamente.

Daesh sigue siendo la organización yihadista más activa, con un total de 40 atentados, registrando todos ellos alguna víctima mortal a lo largo de este mes. El modus operandi de los actos cometidos por este grupo suele tener unos claros rasgos identificativos, ya que es usual la participación de un solo terrorista o grupos muy reducidos que emplean artefactos explosivos, tanto en vehículos motorizados como en los propios individuos, e inmolándose en el momento en el que se encuentran junto a su objetivo. Los ataques coordinados suelen ser menos frecuentes, necesitando una mayor cantidad de recursos y una capacidad logística más compleja que les permita agrupar su esfuerzo individual en torno a un grupo y un mismo plan estratégico. El caso citado anteriormente en las cuatro ciudades sirias es un ejemplo de que, pese a las mayores dificultades, este tipo de ataques siguen teniendo presencia en el panorama del terrorismo yihadista, sin que esta forma de actuar sea exclusiva de los ataques producidos en Occidente, donde es cierto que por norma general los ataques coordinados requieren una organización y una planificación más cuidadosa para que los servicios de seguridad e inteligencia no aborten sus misiones.

Dentro del propio Daesh, las ejecuciones siguen siendo otro rasgo característico. Es importante detenerse en este aspecto porque se está dando un proceso por el cual estas ejecuciones están evolucionando hacia unos niveles de violencia extremos. No es preciso entrar en detalle en esta cuestión, pero sí es necesario conocer el motivo de esa evolución, derivado del hecho de intentar infundir mayor temor en la población, especialmente en aquellas personas que viven bajo sus dominios. La explicación a esta circunstancia viene dada porque los casos de intentos de huida están teniendo un considerable aumento a medida que su capacidad para controlar de forma efectiva el territorio disminuye. A consecuencia de ello, las ejecuciones públicas son utilizadas a modo de escarmiento para la población local.

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En cuanto a otros grupos, es necesario señalar el auge que están teniendo los talibán en Afganistán. Este grupo, que fue derrocado del gobierno por Estados Unidos tras la invasión del país en 2001, pasó a formar parte de la insurgencia durante los años posteriores. No obstante, en los últimos años se está viendo un nuevo resurgimiento que les ha permitido hacerse con el control de importantes territorios ante la falta de una autoridad que garantice el mantenimiento de la seguridad y la estabilidad necesaria para evitar la aparición de este tipo de grupos. El hecho de que hayan aumentado considerablemente el número de atentados durante el mes pasado evidencia su mayor presencia y protagonismo dentro del panorama tanto en Afganistán como en Pakistán, donde se han registrado varios ataques que llevan su sello.

En lo que respecta al resto de organizaciones a tener en cuenta, ninguna muestra cambios importantes, si bien es preciso recordar especialmente que tanto Boko Haram como Al Shabaab están intentando expandir su actividad por las regiones colindantes. En el caso del grupo nigeriano, sus ataques en torno al lago Chad son continuos, con distintas ofensivas que se han adentrado en el territorio de Camerún, Chad y Níger. Sirva de ejemplo el ataque producido el día 3, donde varios miembros de Boko Haram se adentraron en camellos en un poblado de Diffa en Níger, quemando todas las casas y matando a varios habitantes. En lo que respecta a al Shabaab preocupa el aumento de su actividad en Kenia, ya que a lo largo de este mes se han dado dos casos de ataques en este país que han sido reivindicados por la organización somalí.

Por último, es necesario comentar el porqué se han visto reducidas las noticias sobre posibles ataques producidos por el antiguo Frente al Nusra, conocido ahora como Jahbat Fateh al Sham, un grupo yihadista que Estados Unidos ha pasado a considerar como un posible aliado para combatir a Daesh. Muchos medios internacionales están contribuyendo a este intento de lavado de cara para presentar a esta nueva formación más como un grupo moderado que como lo que realmente es, un grupo islamista que hasta día de hoy ha cometido múltiples atrocidades. Es por ello que a lo largo de este mes han sido muy escasas las noticias que abordan posibles actividades yihadistas por parte del antiguo Al Nusra.

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Oriente Medio sigue siendo la región preponderante en lo que concierne a las áreas geográficas por las que se ha difundido la actividad yihadista con más de un 70% de los datos registrados durante septiembre. Irak y Siria siguen ocupando los primeros puestos, con actos terroristas diarios  que suceden en cualquier punto del país. Por detrás de ellos se encuentra Yemen, donde se desconoce gran parte de la actividad por la escasez de información y Afganistán y Pakistán, que como ya se ha mencionado, sufren un repunte en la violencia debido al resurgimiento de los grupos talibán.

En el caso del Magreb y el Sahel se ha vuelto a dar un incremento de la actividad yihadista, que tiene como principales referentes a Boko Haram en Nigeria y a al Shabaab en Somalia. Además, la situación en Libia sigue sin ser nada alentadora con distintos actores que intentan sacar provecho de la inestabilidad del país, destacando las operaciones de Daesh, que permanece continuamente buscando nuevas alianzas con grupos locales para expandir su influencia por distintas regiones del continente africano.

Occidente no ha centrado el interés de los grupos yihadistas durante este mes, ya que apenas se ha producido el atentado de Minessota en el interior de un centro comercial, donde la única víctima fue el propio terrorista. Consecuentemente, no ha habido que lamentar en septiembre víctimas a causa del yihadismo en esta región. No hay que olvidar que este hecho no supone ningún hito, ya que durante los últimos años ésta ha sido la norma general en estos países a pesar de la continua amenaza del terrorismo que se cierne diariamente sobre los ciudadanos, reflejándose ésta de una manera sobredimensionada en muchos casos tanto en Europa como en Estados Unidos.

En cuanto a los objetivos de los actos yihadistas, se sigue manteniendo la línea establecida meses atrás con una clara predominancia de los ataques contra los denominados “blancos blandos”, que hace referencia a cualquier tipo de ataque dirigido contra la población civil.  Los lugares más recurrentes a la hora de establecer los ataques siguen siendo mercados y centros comerciales donde se suelen dar grandes aglomeraciones, como es el caso del atentado más letal de este mes sucedido en la capital iraquí. Por el contrario, los objetivos contra instituciones o personal tanto castrense como político siguen siendo el otro gran foco donde atentar. Muestra de ello son los 27 casos documentados de ataques que tenían este objetivo, siendo la mayoría de ellos ataques con coches bomba contra distintos puntos de control o asaltos a comisarías por parte de varios individuos bien armados. Los atentados contra objetivos políticos son más evidentes especialmente en operaciones de al Shabaab, ya que a lo largo de estos meses se han dado casos de artefactos detonados en las proximidades a sedes de gobierno, teniendo este mismo mes un ejemplo de ello el día 6 cuando se produjo una explosión cerca del Palacio Presidencial en Mogadiscio. Los grupos talibán en Afganistán igualmente cumplen este mismo perfil, como muestra el ataque producido el día 1 en Charkh contra un edificio gubernamental en el que una bomba mató a dos civiles.

Los atentados contra dos mezquitas en Pakistán, uno en Khanpur y otro en Mohmand, son una muestra que el propio Islam no escapa a una ideología extremista que justifica sus motivaciones ideológicas con preceptos de la religión musulmana.

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Conclusiones
Septiembre ha sido un mes en el que los atentados terroristas han tenido un ligero aumento que contrasta con la drástica disminución de víctimas provocadas por ellos, ya que se ha producido una reducción cercana al 40% con el mes anterior. No obstante, la presencia de los grupos yihadistas sigue en proceso de expansión, especialmente en el Magreb y el Sahel, donde la actividad, tanto de Boko Haram como de al Shabaab, se está propagando por los territorios colindantes a la considerada tradicionalmente como su área de influencia.

Por otro lado, Oriente Medio sigue siendo el epicentro de los atentados islamistas produciéndose en esta región tres de cada cuatro atentados documentados a nivel global durante este mes, manteniendo la línea de anteriores registros. Mientras, tanto Europa como Estados Unidos han tenido poca presencia de actos yihaditas, ya que únicamente aparece en la lista el caso de Minessota, donde el propio terrorista fue el único que falleció en el atentado.

El principal referente en el yihadismo sigue siendo Daesh, que abarca su área de actuación especialmente en Siria e Irak, aunque mantiene especial interés en propagar su marca, tanto en el Magreb como en el Sahel, a través de alianzas y afiliaciones con grupos locales. Además, es importante destacar la evolución que se está dando en lo referente a las ejecuciones, las cuales están experimentando unos niveles de violencia sin precedente, que a la larga pueden ser contraproducentes si pierden los apoyos necesarios como consecuencia del uso excesivo de la coacción contra la propia población.

Por último, es preciso recordar que el núcleo más afectado por la actividad yihadista sigue siendo la comunidad musulmana, resultando ser la población civil la principal perjudicada por sus ataques, como muestran las decenas de atentados registrados este mes tanto en mercados y centros comerciales como en mezquitas y lugares sagrados.


¹Es preciso recordar que para que un caso sea contabilizado en este estudio debe cumplir los requisitos manifestados en el enlace que aparece al inicio de este artículo.

² En referencia a las bombas caseras es preciso recordar que este mismo mes varios miembros de Daesh han resultado muertos tras la explosión producida por una de ellas, tras ser manipulada sin los conocimientos necesarios.

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