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Azúcar aparte

Por Cristina Casabón

El próximo 30 de enero, a las 21.45, en la sala 1 del Cine Doré (calle Santa Isabel, 3) tendrá lugar el estreno madrileño de la película documental “Azúcar aparte”/”Sokar barra”, escrita y dirigida por Basel Ramsis y producida por el Centro de Técnicas de Comunicación Adecuadas para el Desarrollo ACT. Hablamos con Basel sobre la película y el momento histórico – político que a Egipto le ha tocado vivir.

“Fue asesinada ante las cámaras”. Basel habla de la nueva ‘mártir de la revolución egipcia’, Shaimaa el Sabag, que ha sido disparada a quemarropa durante unas protestas organizadas en El Cairo este sábado, en la víspera del aniversario de las revueltas que derrocaron a Hosni Mubarak en el año 2011. La indignación aumenta mientras el régimen ha blindado la capital. Según Basel este es un método de represión, para meter miedo a los ciudadanos y lanzar el mensaje de “no salgáis a las calles.”

Cineasta, activista político y escritor. Basel tiene el lujo de hacer películas sobre lo que le interesa, y en sus documentales muestra una conciencia política y social en las calles de Madrid, Palestina o Egipto. Esta vez se ha adentrado en el mercado de los matrimonios entre hombres del golfo y ‘las chicas’ egipcias: “Este comercio de mujeres existe en Egipto desde los años ’70. Desde la subida de los precios del petróleo, empieza a crearse un turismo sexual en Egipto por parte de los ricos de los países del Golfo. Como en Egipto la prostitución es ilegal y está condenada, los matrimonios comprados son un ‘juego’ dentro de la ley para permitir el comercio sexual. Me interesa esta realidad, mostrar cómo estas mujeres se venden para mantener a sus familias, y me identifico con ellas de alguna forma”, dice Basel.

Una de las protagonistas de la película, Nehmedoh, cuenta ante la cámara con una pizca de humor, cómo se vendió por una dote que luego invirtió en un carro de patatas que acabó esparcido en la carretera por culpa de una colisión entre dos coches. Estos matrimonios son la única salida para muchas de estas chicas. Casándose durante unos días con hombres procedentes de la zona del Golfo reciben una dote con la que esperan ‘sacar adelante’ a su familia. En este film escuchamos los testimonios de algunas mujeres que se han vendido como un trozo de carne, a cambio de unas cuantas libras.

Como explica Basel, en algunas casas donde no tienen ni siquiera para comprar la comida del mismo día, y vender a sus hijas como esposas les garantizan en el mejor de los casos que ya no tendrán que hacerse cargo de ellas. “No quiero ni justificarlo ni juzgar, solo mostrar, qué es lo que empuja a un padre o una madre a vender a una hija para que pueda comer el resto de la familia. Es decir, ésta es la cuestión principal de la película, reflexionar sobre qué empuja a estas mujeres a hacer esto.”

En ‘Azúcar aparte’ podemos también adentrarnos en la situación política que vive Egipto en el verano de 2013; el rodaje coincide con las protestas que comenzaron el 30 de junio para terminar con lo que algunos medios denominaron ‘golpe de Estado’ de las fuerzas armadas y la salida del presidente Mohammed Morsi de la arena política. Algunas mujeres de la película salieron a la calle para protestar contra Morsi y los Hermanos Musulmanes en las masivas protestas.

En una escena las chicas están viendo por televisión en directo unas imágenes impactantes: los miembros de los Hermanos Musulmanes tiran a jóvenes rebeldes desde una torre de 6 metros en Alejandría, para luego golpearlos en el suelo. Estas imágenes de archivo pretenden, dice Basel, “dar fidelidad del clima político en Egipto, y mostrar cómo afecta a la vidas de estas mujeres, pero no pretende posicionarse a favor o en contra de los islamistas o el ejército. Yo no soy neutro en el conflicto político, pero en la película lo que me interesa es la vida de estas mujeres y cómo los acontecimientos políticos influyen en su vida cotidiana.”

“Estamos viviendo un proceso social y político que lleva cuatro años abierto y todavía no se ha cerrado. Hay un conflicto serio entre los intereses del pueblo y los gobernantes, y por primera vez el pueblo de Egipto defiende sus intereses. Estamos en un momento complicado, pero aún sigue habiendo un grado muy alto de conciencia política, la gente no vive ajena a cualquier asunto político, y si antes de la Revolución del 25 de enero había centenares de personas interesadas en la militancia política, ahora podemos hablar de cientos de miles. Y este es un logro muy importante de la revolución egipcia.”

Los egipcios “quieren vivir”. Según Basel, la cuestión principal del debate en la calle ha cambiado tres veces en Egipto desde el comienzo de la revolución, y este es un proceso que sigue abierto. “En 2011 los ciudadanos salieron a Tahrir para pedir la libertad y el pan – cómo liberarse y como vivir dignamente. Luego en la etapa de los islamistas ha surgido una nueva pregunta social, un nuevo debate que aún sigue vivo en la calle, y es el de la relación entre la religión y la política. Este siempre ha sido un debate de los intelectuales, pero ahora estaba en boca de todos. Gracias a los Hermanos Musulmanes y sus meteduras de pata, el ciudadano egipcio se empezó a preguntar si es legítimo que alguien hable en nombre de dios o en nombre de una religión dentro de un partido político. Ahora, con Al Sisi, la pregunta social es si va a conseguir que tengamos una vida mejor, o no. Y si no consigues esto, seguramente vas a acabar como los anteriores, como Mubarak, como Morsi, como el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.”

De momento, el estreno de ‘Azúcar aparte’ no ha podido proyectarse en Egipto. Basel cuenta que en junio el comité de selección del Festival Internacional de Cine Documental de Ismailiya, gestionado por el Ministerio de Cultura de Egipto, denegó la participación en la competición final del documental. “La Dirección del Comité aún no ha explicado si esto es una censura contra la película o si  fui ‘castigado’ por motivos políticos”. La segunda vez que quiso proyectarla, en diciembre pasado, se vio envuelto en medio de una campaña de presiones, chantajes y amenazas días antes del estreno en el Cine Zawya de El Cairo. “El día 4 de diciembre decidimos no proyectar la película, ni el estreno comercial, ni cualquier otra proyección prevista en Alejandría y Egipto, para proteger a las mujeres que protagonizan la película después de una campaña de presiones contra ellas y contra la proyección de la película.”

No obstante, la película ha sido proyectada en otros países, como Brasil o Turquía, y este viernes llega a la pantalla de Cine Doré. Esta película forma parte del proyecto “Combatir el comercio de mujeres egipcias” del Centro de Técnicas de Comunicación Adecuadas para el Desarrollo ACT (Egipto) y está financiado por la Fundación DROSOS.

Basel Ramsis es licenciado en dirección de empresas por la Universidad de Ainchas en El Cairo. Estuvo trabajando cinco años como periodista, y luego entró en el Instituto Superior de Cine, para estudiar guión cinematográfico. En la última temporada en Egipto fue coordinador del primer proyecto para combatir la violencia contra las mujeres en este país, llevado a cabo por tres ONGs. Luego llegó a Madrid para quedarse; estudió una Diplomatura de Dirección de Cine, y desde 2002 realiza documentales y es profesor de cine, en España y otros países como Cuba, Jordania y Egipto. Puedes leer sus artículos de opinión en El Huffington Post y otros medios.

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  1. […] menciona en este artículo los matrimonios prematuros de Marruecos, o la proliferación de matrimonios exprés entre mujeres egipcias y hombres ricos del Golfo. Al este del Mediterráneo, la peor situación se da en Siria, donde las chicas menores de edad […]

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